Joyas en herencia

Las joyas en herencia… ¿te llevas bien con tus hermanos?

  Todos sabemos lo que significa la palabra REPARTIR. Según la RAE es  “distribuir algo dividiéndolo en partes“. Hoy hablaremos de ese momento cuando toca repartir joyas entre herederos.
Cuando me refiero a joyas en general, me refiero a todas aquellas piezas como pueden ser pendientes, sortijas, solitarios, pulseras, collares, cadenas, broches, relojes, gemelos, etc.

En algunas ocasiones también nos hemos encontrado con monedas y metales en diferentes leyes y formas: granalla, lingotes o láminas.

70506-CO-A-PE

Collar de perlas. Joyería Los Lobatos

En estos años valorando joyas de familias, de matrimonios, de personas solteras, de personas viudas. Los motivos por los que quieren hacer una valoración de sus joyas son muy distintos: para asegurarlas, para venderlas, o para saber lo que tienen. Pero en lo que más coinciden la mayoría es para hacer un  reparto entre los herederos. Estos repartos pueden realizarse en vida de los propietarios o con posterioridad a su fallecimiento.

Cuando es en vida de los propietarios, suelen ser ellos mismos los que, con la valoración realizada, asignan las piezas a cada uno de los herederos, que generalmente suelen ser los hijos. En otros casos, requieren mi colaboración para hacer el reparto y ser lo más justo posible con los herederos. Cuando deciden que quieren repartir, la pregunta más frecuente que me hacen es si puedo hacer el reparto por lotes o si puedo calcular por partes iguales. Para ambas preguntas la respuesta siempre es ¡por supuesto que sí!.

  Nuestros clientes elijen Joyería Los Lobatos porque prefieren “una mano inocente, o imparcial” que haga el reparto y que no sea alguien del entorno familiar, para evitar suspicacias.
Cuando el reparto es posterior al fallecimiento de los cónyuges,  me he encontrado con situaciones muy distintas.  Vienen los herederos, generalmente los hijos que bien avenidos prefieren valorarlo y repartirlo entre ellos, porque mantienen una buena relación, o porque prefieren que un tercero imparcial haga varios lotes equitativos. Sin embargo, y lo menciono con asombro, en algunas ocasiones estos casos nos llegan por vía de abogados, notarios o juzgados debido a que los herederos no se llevan tan bien o hay disputas entre ellos.

LA TASACIÓN

  Para realizar esta tasación, sigo siempre el mismo criterio para hacer el reparto. Lo primero que tomo en cuenta, desde mi experiencia, es si hay o no buenas avenencias entre herederos, aunque esto no es una premisa que me condicione para el reparto, pero sí requiere delicadeza en el tratamiento de la situación.  Si las piezas a repartir y para no encarecer mis servicios, son de lo que en joyería llamamos “genero de peso”, que no llevan nada de piedras, compruebo el tipo y ley de metal y peso cada una para hacer un reparto equitativo, es decir igualdad de gramos en cada lote, haciéndolos semejantes en cuanto a tipo, cadenas, pulseras, colgantes, sortijas, etc. Pero en la mayoría de casos hay piezas de todo tipo y condición y en el 90% de ellos, siempre hay una o varias piezas de mucho valor: suele ser un solitario con un diamante de cierto tamaño, o un broche lleno de piedras de color de importancia, o un collar, como por ejemplo los clásicos de los años 60-70 llenos de diamantes y combinados con zafiros de tamaños o rubíes o esmeraldas,  o una diadema,  piezas  que destacan en valor del resto y que para hacer lotes, en el mejor de los casos,  suele pasar que a uno le toca solo una pieza y a otros muchas.  En otros casos, si la pieza lo permite, se desmonta (ejemplo: una riviere de diamantes)  o trocea para reconvertirla en piezas más sencillas, o simplemente se descarta del lote de común acuerdo entre herederos, se procede a su venta y posterior reparto equitativo.

Anillo de Compromiso

Anillo de Compromiso

  Salvo estas circunstancias, mi proceder es el de igualdad de tipo de piezas en cada lote, por ejemplo si hay collares de perlas, uno para cada uno, una pulsera para cada uno, una sortija de coral para cada uno, claro está si las piezas lo permiten. Pero, es muy difícil encontrarse la misma cantidad y  tipo de pieza que el número de lotes. Si son tres los lotes a realizar, es muy difícil que te encuentres tres solitarios, tres collares, tres relojes, etc. Muchas veces no hay suficientes piezas del mismo tipo para hacer los lotes. En estos casos preferimos que sean homogéneos en cuanto a variedad, quiero decir que cada lote tenga un surtido de piezas, tanto en valor como simplemente en tipo. Si hay género de peso, lo repartimos con igualdad de valor en cada lote, así como si hay metales, tanto en lingotes, granalla o láminas, los desmenuzamos para trocear en partes de gramos iguales y por ende el mismo valor. No considero equitativo que un lote sea sólo de lingotes (gramos de metal) y otro de piezas de joyería, entre otras cosas porque pienso que no es justo  que un lote (le toque a quien le toque) sea de metal, que tiene fácil venta y realización en efectivo y que otro lote sea de piezas que están valoradas con un P.V.P. en el que hay impuestos y márgenes comerciales y además no son de fácil realización o conversión en efectivo, y si lo son, el valor obtenido es siempre menor que el 50% del P.V.P.

herencia

 Un ejemplo muy común en un reparto es el de las pulseras o collares “riviere” de diamantes. Es muy normal que me indiquen que desmonte las piedras, y que reparta la pieza de metal en gramos iguales y que, una vez que los diamantes tengan el pre certificado, los reparta equitativamente. Generalmente, si las piedras son iguales en cuanto a color, pureza, estilo de talla y peso, es fácil; se complica cuando en una misma pieza, hay calidades diferentes, pero tiene solución: como son de la misma talla se monta una hoja de cálculo con el peso, el color, la pureza y se le asigna un valor por quilate , se le añaden los márgenes comerciales y los impuestos para obtener un listado de valor individual y sea más fácil hacer un reparto, igualando calidades en cada uno de los lotes.

Por suerte o por desgracia, según se mire, vas a heredar joyas; así que ¿te llevas bien con tus hermanos?

TOP